El sistema de captura PigBrig, fabricado en Argentina bajo licencia de EE. UU., cuenta con 14 años de trayectoria en el mercado estadounidense, con resultados comprobados en la captura de jabalíes.
En Argentina estamos presentes desde noviembre de 2025 y ya hemos entregado más de 40 trampas a productores que han logrado capturas de piaras completas, con redadas de 15, 20 y hasta 38 animales en una sola oportunidad.
La inversión en el sistema trampa de PigBrig se amortiza rápidamente.
¿Por qué afirmamos esto? Veamos los números.
En Estados Unidos se realizó un estudio sobre las pérdidas económicas que tienen los productores por año y por animal adulto.
Este estudio derivó en un valor diario y por animal de USD 30, lo que significa una pérdida al año cercana a los USD 9000 por animal.
Se calculó: lo que se reproduce, lo que come, lo que rompe, lo que mata, lo que estropea y lo que afecta al ambiente.
Digamos que esto no suceda en Argentina con esos valores, pero fácilmente podemos pensar que se llega a la mitad rápidamente.
Nos atrevemos a dejar ideas sencillas de pérdidas debidas al jabalí que afirman que la trampa se amortiza muy fácil.
En otras palabras, la inversión queda amortizada casi siempre con la primera captura.
Todo lo que la trampa capture a partir de ese momento se transforma en un beneficio económico para el productor.
Los cazadores:
Algunas personas creen que la solución al problema del jabalí es habilitar la caza. Sin duda, la caza puede contribuir a reducir la población de estos animales.
Sin embargo, la realidad del productor suele ser diferente. La mayoría de los propietarios de campos no desea tener personas apostadas en sus establecimientos, esperando que los jabalíes bajen a comer o a tomar agua.
Además, cada disparo suele ahuyentar al resto de la piara. Se captura un animal, pero muchos otros escapan y continúan causando daños en otros sectores del campo o en establecimientos vecinos.
Tampoco es menor el riesgo que representan las balas perdidas o los rebotes, especialmente en campos donde trabajan muchas personas o circulan vehículos.
A esto se suma un aspecto lógico: pocos propietarios se sienten cómodos permitiendo el ingreso de personas desconocidas armadas a su campo.
Actualmente, los cazadores deben estar registrados y abonar el permiso correspondiente ante la autoridad de fauna de cada provincia. Además, para transportar jabalíes por rutas es necesario contar con la autorización del propietario del campo y, aun así, en algunas ocasiones pueden surgir inconvenientes durante los controles policiales. Tal vez estos problemas cambien próximamente y eso ayudaría mucho, pues la caza sería una herramienta más dentro del manejo del jabalí. Sin embargo, por sí sola, difícilmente represente una solución definitiva para controlar esta especie.
El video muestra la resistencia de la trampa y la red, a los embates de animales adultos que intentan escapar.